Las implicaciones legales y éticas, la calidad del dato y la escasez de talento siguen siendo las principales barreras para el despliegue en el sector seguros. El nuevo Reglamento Europeo de IA obliga a revisar casos de uso, reforzar la gobernanza y adaptar los modelos de relación con el cliente.
Seis de cada diez empresas consideran que la inteligencia artificial es ya su mayor riesgo de seguridad de datos. La expansión del acceso automatizado y los deepfakes disparan los incidentes de identidad. La visibilidad y el cifrado deben convertirse en pilares centrales de la estrategia de protección.
La segunda ola de la inteligencia artificial está transformando la forma en que las pymes operan, toman decisiones y escalan su actividad. La automatización cognitiva, capaz de interpretar información compleja y actuar de forma autónoma, se consolida como una ventaja competitiva clave.
El 89% de las compañías del sector que ya utilizan IA asegura haber mejorado su rentabilidad, con avances significativos en eficiencia y reducción de costes. Se anticipa un 2026 marcado por una industria más conectada, resiliente y preparada para afrontar retos de productividad y sostenibilidad.